
El Teixedal es un lugar aislado, de difícil acceso y muy solitario. Con el hallazgo de wolframio en los inicios del siglo XX y la explotación de pizarra, esta región dejó de ser lo solitario que era.Es una especie de bosque mágico. Cuando penetramos en él, sentimos que nos encontramos en un lugar encantado, la luz solar se cuela entre las ramas y casi no llega al suelo cubierto de musgos, líquenes y tejos. Los tejos se caracterizan por se rojizos y tener formas curiosas. Se enroscan y tumban en el suelo.
No es necesario ser un especialista en botánica para admirar este hermoso lugar en los confines de Galicia.Los tejos son árboles cuya madera es elástica, muy dura e imputrescible. Resisten la sequía, plagas e incendios. Han sido muy utilizados para la construcción de barcos, piezas de ebanistería, vigas y han formado parte de muchas leyendas.Era el árbol sagrado de los celtas y muy utilizado por los druidas para presagiar el futuro. Además, para los cristianos era significado de vida eterna en los usos funerarios. Es venenoso puesto que su madera y hojas pueden causar la muerte por parálisis respiratoria. Sin embargo, su corteza contiene taxol, un potente anticancerígeno.