Enclavado en el corazón de la comarca de Ordes, el municipio coruñés de Val do Dubra acoge cada verano una de las citas etnográficas más singulares de Galicia: la Festa do Fiado. Esta celebración, que rinde homenaje al ancestral oficio de hilar, se ha convertido en un referente cultural que atrae a visitantes deseosos de conectar con las raíces textiles y la vida tradicional de la Galicia rural. Durante una jornada, las calles y plazas de esta localidad se transforman en un museo vivo donde el lino, la lana y la destreza manual son los auténticos protagonistas.
Historia de la Festa do Fiado
El origen de la Festa do Fiado se remonta a finales de la década de 1990, cuando un grupo de vecinos, conscientes de que los saberes relacionados con el hilado artesanal estaban desapareciendo, decidió crear un evento que rescatara y pusiera en valor ese patrimonio inmaterial. Val do Dubra, bañado por los ríos Dubra y Barcala, siempre fue un territorio donde el cultivo del lino y la cría de ovejas proporcionaban la materia prima para una actividad que ocupaba los largos inviernos gallegos: el fiado.
Antaño, en cada aldea, las mujeres se reunían en los fiadeiros —espacios comunitarios, a menudo una cocina amplia— para hilar copos de lino o lana mientras compartían cuentos, cantigas y confidencias. La Festa do Fiado nació precisamente para recrear aquel ambiente de trabajo colectivo y transmisión oral, transformando lo que era una necesidad económica en una fiesta de exaltación cultural. Desde sus primeras ediciones, contó con el respaldo de la Asociación Cultural Santa Mariña y del Concello, y fue sumando participantes y actividades hasta convertirse en una cita fija del calendario festivo gallego.
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Ver en Expedia →La elección de Val do Dubra como sede no es casual: los abundantes cursos de agua favorecían el enriado del lino, y la tradición textil dejó huella en la toponimia y en la memoria de los mayores. Hoy, la fiesta no solo recuerda un oficio, sino que reivindica el papel de la mujer en la economía doméstica y en la conservación de la lengua y la música tradicionales, pues en aquellos fiadeiros se fraguaron innumerables coplas que luego recorrían toda la comarca.
Fecha y ubicación
La Festa do Fiado se celebra anualmente el último sábado de agosto, coincidiendo con el final del verano y el inicio de las tareas preparatorias para la nueva temporada de hilado. En ocasiones, si la climatología o el calendario festivo local lo aconsejan, puede trasladarse al primer fin de semana de septiembre, pero la fecha habitual es la última semana de agosto. El evento tiene lugar en el núcleo urbano de Val do Dubra, concretamente en la Praza do Concello y sus aledaños, así como en el paseo fluvial del río Dubra, que sirve de escenario para algunas de las demostraciones más vistosas.
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Hosting WordPress →El municipio se encuentra a apenas 20 kilómetros de Santiago de Compostela, lo que facilita la llegada de turistas que aprovechan su estancia en la capital gallega para descubrir esta joya etnográfica. La jornada festiva suele empezar a media mañana y se prolonga hasta bien entrada la noche, ofreciendo un programa continuado que permite al visitante sumergirse en la cultura local sin prisas.
Programa de actividades
La programación de la Festa do Fiado está diseñada para todas las edades y combina exhibiciones de oficios tradicionales con actuaciones musicales, gastronomía y propuestas participativas. Aunque el cartel exacto varía cada año, existe un esquema común que se repite edición tras edición, garantizando que los asistentes siempre encuentren los elementos esenciales de la fiesta. A continuación, detallamos las actividades más representativas:
Exaltación del hilado tradicional
El corazón de la fiesta es la mostra de fiado en vivo. Durante toda la jornada, mujeres y hombres de la zona, ataviados con trajes típicos, se sitúan en la plaza principal con sus ruecas, fusos y parafusas (tornos de hilar) para mostrar cómo se transformaba el lino o la lana en hilo. Los más veteranos explican el proceso completo, desde la espadela y el tascado hasta el asedado, mientras el público puede probar a manejar los utensilios. También se instalan telares manuales donde se tejen pequeñas piezas que luego se sortean o venden.
Mercado de artesanía
Paralelamente, las calles del centro acogen un mercado de artesanía y productos de la tierra. En los postos, cuidadosamente decorados, se pueden adquirir piezas textiles elaboradas con técnicas centenarias, como mantas, colchas, bolsos y ropa de lino, así como objetos de cestería, cuero, madera y cerámica. También hay espacio para la venta de productos agroalimentarios locales: miel, quesos, embutidos, pan de maíz y, por supuesto, los dulces típicos de la comarca.
Pasacalles y música tradicional
La mañana suele arrancar con un animado pasacalles a cargo de grupos de gaitas y pandereteiras que recorren las rúas convocando a vecinos y visitantes. Las formacións tradicionales, como la Banda de Gaitas de Val do Dubra o agrupaciones invitadas de otras comarcas, interpretan pezas do folclore galego, y a mediodía se celebra un concierto de música folk en la Praza do Concello. Por la tarde, tienen lugar los obradoiros de baile y canto popular, en los que cualquier persona puede aprender los pasos básicos de la muiñeira o la jota, y por la noche, una foliada abierta pone el broche musical al evento, con la participación espontánea de quienes se animan a tocar o cantar.
Teatro y recreaciones históricas
En los últimos años, la organización ha incorporado pequeñas representaciones teatrales que escenifican escenas cotidianas de los antiguos fiadeiros: la llegada de las mujeres con el lino, las conversaciones a la luz del candil, los romances y las disputas vecinales. Estas recreaciones, a cargo de grupos de teatro aficionado de la zona, aportan un componente didáctico y emotivo que conecta al público con el pasado.
Actividades infantiles
Los más pequeños cuentan con un espacio propio donde se organizan talleres de iniciación al hilado adaptados a su edad, así como juegos tradicionales (la llave, la billarda, los zancos) y cuentacuentos que transmiten leyendas vinculadas al lino y a los ríos del municipio. De esta manera, la fiesta garantiza el relevo generacional en la valoración del patrimonio inmaterial.
Entrega de premios y homenajes
Un momento especialmente emotivo es el reconocimiento a las fiandeiras y fiandeiros veteranos, aquellas personas que mantuvieron vivo el oficio y que comparten sus conocimientos con las nuevas generaciones. Se les entrega un diploma y una pequeña escultura conmemorativa, y se les dedica una pieza musical compuesta para la ocasión.
Gastronomía popular
La Festa do Fiado no estaría completa sin una oferta culinaria que refleje la riqueza de la cocina tradicional gallega y, en particular, de la comarca de Ordes. Durante toda la jornada, se instalan pulperías y freixós en los que degustar especialidades elaboradas en el momento. La empanada de millo (de harina de maíz) con recheo de berzas, bacalao o carne es uno de los platos estrella, junto con el pulpo á feira, cocido en calderos de cobre y aderezado con aceite de oliva virgen extra, sal gruesa y pimentón.
Tampoco faltan los callos, típicos de las fiestas de la zona, el lacón con grelos y los churrascos de carne de vacuno gallego a la parrilla. Para acompañar, el pan de broa, elaborado con harina de millo corvo, es el complemento ideal. Los amantes de los sabores lácteos pueden disfrutar del queixo do país, fresco o curado, y de las filloas, tanto dulces como saladas, que se elaboran siguiendo recetas transmitidas de madres a hijas.
En el apartado dulce, destacan las orellas de entroido, los melindres y la bica, un bizcocho mantecado típico de la provincia coruñesa. Todo ello regado con vino de la tierra (tintos y blancos de la D.O. Ribeira Sacra o Valdeorras), licores caseros (de hierbas, café o guindas) y la omnipresente queimada, que se prepara en una ceremonia nocturna con su correspondiente conxuro para ahuyentar los malos espíritus.
La organización cuida que todos los productos ofrecidos sean de proximidad, apoyando así a los productores locales y garantizando la autenticidad de la experiencia gastronómica. Además, se habilita una gran carpa con mesas y bancos corridos para que los asistentes puedan comer cómodamente al estilo de las antiguas romerías.
Alojamiento en Val do Dubra y alrededores
Aunque Val do Dubra es un municipio de tamaño medio, ofrece diversas opciones de alojamiento para quienes deseen pernoctar y disfrutar de la fiesta con tranquilidad. La oferta incluye:
- Casas de turismo rural: dispersas por las parroquias del concello, estas viviendas rehabilitadas permiten vivir una experiencia auténtica en entornos naturales. Muchas de ellas cuentan con huerta, jardín y capacidad para grupos o familias. Algunas incluso conservan antiguos telares y utensilios de hilado como parte de su decoración.
- Pensiones y hostales: en el centro urbano hay pequeñas pensiones familiares con precios asequibles y un trato cercano. Suelen agotarse rápidamente durante las fiestas, por lo que se recomienda reservar con antelación.
- Apartamentos turísticos: una opción cada vez más extendida, ideal para estancias flexibles. Se localizan tanto en el núcleo como en las aldeas próximas.
- Hoteles en municipios vecinos: en localidades como Ordes, a apenas 10 kilómetros, o en Sigüeiro, se encuentran hoteles de categoría media y superior que garantizan mayor disponibilidad de plazas. Santiago de Compostela, a solo 20 minutos en coche, ofrece una amplísima gama hotelera, desde albergues hasta paradores de lujo, siendo una base perfecta para combinar la fiesta etnográfica con la visita a la capital gallega.
Para los más aventureros, el concello dispone de áreas recreativas próximas al río donde está permitida la acampada controlada, aunque es necesario informarse previamente en el ayuntamiento sobre las condiciones. En cualquier caso, la hospitalidad de los dubreses hace que muchos visitantes opten por el intercambio de casas o el alojamiento solidario ofrecido por las asociaciones culturales, una práctica que refuerza los lazos vecinales y permite una inmersión total en la vida local.
Cómo llegar a Val do Dubra
La situación estratégica del municipio, en el área de influencia de Santiago de Compostela, lo convierte en un destino accesible por distintos medios de transporte:
- En coche: Desde Santiago, se toma la AP-9 en dirección A Coruña y se sale por el enlace 51 hacia Sigüeiro/Ordes, continuando por la AC-380 o la CP-3402. El trayecto dura aproximadamente 20-25 minutos.
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