Saltar al contenido
Fiestas y Tradiciones

Carnaval de Verín: los famosos cigarróns y el terror callejero

El Carnaval de Verín: los famosos cigarróns y el terror callejero

En el sureste de la provincia de Ourense, enclavado en el valle del Támega y resguardado por la imponente presencia del Monasterio de Montederramo y el castillo de los Condes de Monterrei, se celebra uno de los eventos más fascinantes, antiguos y visualmente impactantes de toda la comunidad autónoma: el Carnaval de Verín. Esta festividad, declarada de Interés Turístico Nacional, trasciende la mera celebración lúdica para convertirse en un profundo inmersión en las tradiciones más ancestrales de la cultura gallega. En las calles empedradas de esta localidad termal, el regocijo y el terror se dan la mano, protagonizando un espectáculo único que atrae a miles de visitantes cada año.

Historia y Origen de los Cigarróns

El origen del Carnaval de Verín se pierde en la noche de los tiempos. Como muchas otras fiestas de invierno en la geografía española y europea, sus raíces se hunden en los rituales paganos previos a la cristianización, vinculados a la llegada del invierno, la fertilidad de la tierra y el entroido (término gallego para referirse al carnaval). Con el paso de los siglos, la Iglesia católica asimiló estas celebraciones, convirtiéndolas en el periodo de lujuria y desenfreno previo a la austeridad de la Cuaresma.

Sin embargo, el verdadero símbolo identitario de este carnaval es, sin lugar a dudas, el cigarrón. La figura del cigarrón es heredera directa de antiguas máscaras celtas y romanas. Históricamente, se cree que estos personajes representaban a los antiguos perseguidores de los pueblos celtas, o quizás a las propias deidades ctónicas y espíritus del bosque que bajaban a los valles para atemorizar a los humanos durante los días más oscuros del año. Con el paso del tiempo, y ya en la Edad Moderna, el cigarrón pasó a representar a los cobradores de impuestos y a los alguaciles de los Condes de Monterrei. De este modo, el pueblo llano encontró en la máscara una vía de escape y de crítica social. Ocultos tras la careta, los vecinos podían burlarse de la nobleza y de las autoridades sin temor a represalias, subvirtiendo el orden social establecido durante unos días.

¿Buscas alojamiento en Galicia?

Compara precios en hoteles, casas rurales y apartamentos

Ver en Expedia →

El cigarrón es una figura masculina, ataviada con un traje muy particular. Lleva un abrigo de piel de oveja o de cabra, que simboliza la naturaleza salvaje del invierno, y una faja de vivos colores. En la mano porta el zamarro, un palo o vejiga de cerdo inflada que utiliza para azotar juguetonamente, pero con fuerza, a los curiosos y a las mujeres solteras, en un claro rito de purificación y fertilidad. La máscara del cigarrón está tallada en madera de abedul, nogal o castaño, pintada de color carne o rosado, y cuenta con facciones grotescas: ojos desorbitados, una prominente nariz y, lo más característico, un bigote y unas cejas formados por crines de caballo.

El Terror Callejero: la «Bajada del Cigarrón»

Si algo distingue al Carnaval de Verín de otras fiestas similares, como los de Xinzo de Limia o Laza, es la atmósfera de terror callejero que se respira. El momento culminante de esta celebración es la «Bajada del Cigarrón». En la tarde del domingo de Carnaval, cientos de cigarróns, ocultos bajo sus pesadas máscaras de madera y envueltos en sus pieles, descienden desde el castillo de Monterrei hacia la villa de Verín. El sonido de sus cencerros, el tableteo de sus zapatones de madera sobre el empedrado y el eco de sus gritos guturales crean un ambiente sobrecogedor, una auténtica invasión de lo que el antropólogo Julio Caro Baroja denominaría «el mundo al revés».

Servidores VPS en España

VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.

Ver servidores VPS →

Las calles se llenan de humo, de harina y de un bullicio ensordecedor. Los cigarróns recorren la ciudad en manadas, buscando a los transeúntes. Su presencia genera un terror lúdico, un miedo real y primitivo que luego se transforma en risa y alivio. No hay visitante que escape a la sensación de estar siendo observado por estas criaturas mitológicas que parecen haber salido directamente de un bosque encantado. El terror se transforma en una exhibición de poder y resistencia física, ya que los cigarróns bailan incansablemente al son de las charangas, girando sobre sí mismos, azotando el aire y creando un espectáculo visual y sonoro casi hipnótico. Es una auténtica representación del caos primigenio.

Fecha de Celebración

Como es tradicional en los carnavales, la fecha de celebración es variable y depende del calendario litúrgico católico. El Carnaval de Verín se celebra en los días previos al Miércoles de Ceniza. Las festividades comienzan oficialmente el Jueves de Comadres (el jueves anterior al Domingo de Piñata) y se extienden durante toda la semana, alcanzando su punto máximo de intensidad en el Domingo de Carnaval y el Martes de Carnaval. El domingo es el gran día de la «Bajada del Cigarrón» y el desfile de carrozas, mientras que el martes se celebra el concurso de disfraces individuales y la gran fiesta nocturna. Los festejos culminan con el «Entierro de la Sardina» el Miércoles de Ceniza, aunque en los últimos años se han institucionalizado los «Carnavales de Verano» o «Sanjuanadas» en junio, como una revisión lúdica y turística de la fiesta original, pero el verdadero espíritu del cigarrón solo se siente en el crudo invierno gallego.

Programa de Actos

El programa del Carnaval de Verín es denso y está diseñado para mantener al visitante en constante actividad. Aunque varía ligeramente cada año, la estructura se mantiene inalterable. El Jueves de Comadres, las mujeres toman el control de la villa, realizando cenas multitudinarias en los restaurantes de la localidad y celebrando la «Noche de las Comadres», en la que los hombres son los protagonistas pasivos o el centro de las burlas.

El Viernes de Carnaval se suele celebrar la «Noche Mágica», un recorrido teatralizado por los rincones más enigmáticos de Verín, donde actores y músicos recrean leyendas locales como la «Leyenda de la Rosa de la Malmuerta» o historias de meigas y trasnos. El Sábado es el turno de los más pequeños, con el Carnaval Infantil y la aparición de los «cigarróns de papel», niños disfrazados con réplicas de las máscaras hechas en cartón. También se celebra el tradicional concurso de gastronomía, con degustaciones de productos locales en la Plaza de la Constitución.

El Domingo de Carnaval es el día grande. A mediodía tiene lugar la espectacular «Bajada del Cigarrón», seguida de un multitudinario baile en la Plaza Mayor. Por la tarde, desfilan las comparsas y las carrozas, llenando las calles de color, crítica política y sátira. Las charangas y las orquestas animan la noche. El Martes de Carnaval se celebra el gran desfile de disfraces individuales, con categorías para todos los gustos, desde los más terroríficos hasta los más creativos. Finalmente, el Miércoles de Ceniza se lleva a cabo el «Entierro de la Sardina», un desfile fúnebre que culmina con la quema de la sardina y el reparto de vino y sardinas asadas para todos los asistentes, marcando el fin de la festividad y el inicio de la Cuaresma.

Gastronomía del Entroido

El Carnaval de Verín no se entiende sin su sustrato gastronómico. La cocina tradicional gallega ofrece algunos de sus platos más reconfortantes durante estas fechas, diseñados para aportar la energía necesaria para aguantar las bajas temperaturas y los largos días de fiesta. El plato estrella, por excelencia, es el botelo o botillo. Se trata de una pieza de embutido elaborada con costilla y huesos de cerdo, adobados con pimentón, ajo y sal, que se embute en la tripa ciega del animal y se cura al humo. Durante el Carnaval, el botelo se cocina asado al horno o cocido con patatas y grelos, creando un plato de una potencia calórica y de un sabor excepcional. En muchos restaurantes de Verín, es tradición que los cigarróns interrumpan las comidas para «robar» los botelos de las mesas, en una antigua tradición que simboliza la escasez que viene con la Cuaresma.

Otro de los manjares imprescindibles es la filloa, una especie de crepe muy fina elaborada con una masa de harina de trigo o de maíz, leche, huevos y, en ocasiones, sangre de cerdo (las filloas de sangre). Se sirven espolvoreadas con azúcar o rellenas de crema, nata o mermelada. Las filloas son el postre por excelencia del Entroido y su elaboración es todo un ritual familiar en las cocinas gallegas.

Además, es imposible visitar Verín sin probar la empanada, ya sea de zamburiñas, de bacalao o de carne, y los platos de caza como el jabalí o el corzo, muy presentes en la gastronomía de la comarca de Monterrei. Para acompañar estos suculentos platos, nada mejor que los vinos de la Denominación de Origen Monterrei, donde predominan las uvas blancas como la Godello o la Treixadura, y los tintos elaborados con Mencía. Y para brindar, el aguardiente gallego o el licor café son el colofón perfecto para una jornada de carnaval.

Alojamiento en Verín y Comarca

La oferta de alojamiento en Verín y su entorno es amplia y variada, adaptándose a todos los presupuestos y preferencias. En el casco urbano de la villa, se encuentran modernos hoteles de tres y cuatro estrellas que ofrecen todas las comodidades, como balnearios y spas, ideales para relajarse después de un intenso día de carnaval. Estos establecimientos suelen llenarse con mucha antelación, por lo que es fundamental reservar meses antes de la fecha de la festividad.

Para aquellos que buscan una experiencia más inmersiva y tranquila, la comarca de Monterrei ofrece una excelente red de turismo rural. Antiguas casas solariegas rehabilitadas, pazos gallegos y casas de labranza ofrecen la oportunidad de alojarse en un entorno rural privilegiado, rodeado de viñedos y castaños. Muchos de estos alojamientos colaboran con la organización del Carnaval, ofreciendo cenas temáticas y actividades para sus huéspedes. Otra opción interesante son los albergues turísticos, ideales para grupos de amigos o para viajeros con un presupuesto más ajustado.

Cómo Llegar a Verín

La localidad de Verín goza de una excelente comunicación por carretera, lo que facilita enormemente el acceso tanto para los gallegos como para los visitantes del resto de España y del vecino Portugal. La vía principal es la autovía A-52, conocida como la autovía de las Rías Bajas, que conecta Verín con Ourense y Vigo hacia el oeste, y con Zamora y Madrid hacia el este. La salida 192 o 194 de esta autovía deja al visitante directamente en las puertas de la villa. Desde Madrid, el viaje en coche dura aproximadamente unas cuatro horas por la A-6 y la A-52.

Para aquellos que prefieren el transporte público, la compañía ALSA ofrece servicios regulares de autobús que conectan Verín con las principales ciudades gallegas, como Vigo, Santiago de Compostela y Ourense, así como con Madrid, Zamora y Salamanca. La estación de autobuses de Verín se encuentra en el centro de la localidad, a pocos minutos a pie de las principales zonas de fiesta.

En cuanto al tren, Verín cuenta con una estación de ferrocarril que forma parte de la línea que une La Coruña y Vigo con Madrid, a través de Puebla de Sanabria. Aunque los trenes de larga distancia tienen una frecuencia limitada, son una opción pintoresca y cómoda. Para los viajeros internacionales o procedentes de puntos más lejanos, los aeropuertos más cercanos son el de Peinador (Vigo), a unos 90 kilómetros, y el de Lavacolla (Santiago de Compostela), a unos 160 kilómetros. Desde ambos aeropuertos, se puede alquilar un coche o tomar un autobús hasta Verín. La cercanía con la frontera portuguesa, a apenas 20 kilómetros por la carretera N-532, hace que el Carnaval de Verín sea también un destino muy popular entre los vecinos del país vecino.

En resumen, el Carnaval de Verín es mucho más que una simple fiesta de disfraces; es un viaje en el tiempo a las raíces más profundas y oscuras de la cultura gallega. La contemplación de los cigarróns descendiendo del castillo, el terror y la emoción de sus máscaras de madera, el sabor del botelo y de las filloas, y la calidez de sus gentes hacen de esta celebración una experiencia inolvidable. Un evento que reafirma la riqueza del patrimonio inmaterial de Galicia y que se posiciona como una de las propuestas culturales y turísticas más potentes y auténticas de todo el calendario festivo español.

Te puede interesar:

Noticias de GaliciaGalicia Universal — periódico digital

Albergue en SarriaCamino de Santiago desde Sarria

Imperial PerlasJoyería y complementos

¿Listo para tu viaje a Galicia?

Ahorra hasta un 25% en Expedia

Cancelación flexible · Paga en el hotel · Programa de recompensas

Descubre Galicia

Recibe nuestra guía gratuita con los mejores planes

  • Las 25 mejores playas
  • Rutas de senderismo imprescindibles
  • Dónde comer: restaurantes recomendados
  • Fiestas y eventos del año

¡Listo!

Revisa tu email para descargar la guía.
¡Que disfrutes Galicia!

Desarrollado por Xtudio Net Core