
Los restaurantes de Santiago de Compostela combinan tradición y modernidad en el casco histórico. Desde pulpo a la gallega y empanadas hasta mariscos frescos, la oferta gastronómica celebra productos locales. El Mercado de Abastos inspira menús creativos y las tabernas ofrecen raciones y vinos atlánticos para compartir entre locales y peregrinos. La oferta turística complementa la experiencia: visitar la Catedral y las plazas, pasear por la Rúa do Franco o disfrutar terrazas con vistas. Restaurantes y marisquerías alternan con locales de cocina de autor, menús del día y postres como la tarta de Santiago, ideales tras recorrer el Camino histórico.
