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Guías de Galicia

Qué comer en Galicia estando embarazada: guía 2026

Qué comer en Galicia estando embarazada

Si estás embarazada y viajas a Galicia puedes comer con total seguridad pulpo á feira (bien cocido), empanada gallega de atún o de zamburiñas horneadas, caldo gallego, lacón con grelos, pimientos de Padrón, quesos curados tipo San Simón o Tetilla (mejor pasteurizados), tarta de Santiago y vino sin alcohol como el mosto o cerveza 0,0. Debes evitar los embutidos crudos (chorizo, lacón curado, cecina), el marisco y pescado crudo (percebes, ostras, sushi), los quesos frescos de leche sin pasteurizar y el pescado de gran tamaño con alto contenido en mercurio como el atún rojo, el emperador o el pez espada.

Los platos gallegos que puedes disfrutar sin riesgo

La buena noticia es que la despensa gallega es enorme y buena parte de sus platos más emblemáticos se cocinan a fondo, precisamente lo que recomiendan los obstetras durante el embarazo. El pulpo á feira, por ejemplo, se hierve durante largos minutos en las famosas cobreiras de O Carballiño o de Melide, de modo que puedes pedirlo sin miedo en lugares como el Poupo de Melide o en la Festa do Pulpo de O Carballiño (segundo sábado de agosto). El caldo gallego, con grelos, patata y chorizo, hierve más de una hora; si quieres máxima prudencia, pide que te lo sirvan sin el chorizo, ya que los embutidos crudos no son recomendables aunque luego se añadan al guiso.

La empanada gallega es otro imprescindible seguro cuando el relleno va cocido: la de atún en conserva (atún en lata es apto por estar esterilizado), la de xoubas (sardinas) horneadas o la de zamburiñas, que se gratinan en horno. En Santiago de Compostela, O Gato Negra o a Filfillera (Rúa da Virxe da Cerca) hacen empanadas tradicionales al peso; una porción ronda los 3-4 euros. El lacón con grelos, la costilla de cerdo asada, el pollo de capón (típico en Navidad, con IGP del Capón de Vilalba) y la arróz con bogavante bien cocido son también opciones recomendables.

No olvides las papas arrugadas con mojo del sur gallego, las sopas de peixe (pídeles que te las sirvan bien calientes) y la huerta gallega: grelos de la IGP Grelos de Galicia, turnos, repollo y patatas de Galicia, que son la base de recetas seguras y sabrosas.

Marisco gallego: qué puedes y qué debes evitar

Galicia es la capital europea del marisco, así que conviene aclarar bien este punto. Lo que no debes comer durante el embarazo es todo marisco crudo o poco cocinado: ostras vivas, percebes crudos, almejas al natural apenas abiertas, navajas poco hechas y el popular marisco crudo en fermento que se prepara en algunas zonas. Tampoco el sushi ni el sashimi, ni los ahumados fríos tipo salmón ahumado, presente a veces en tostas y ensaladas de los restaurantes costeros.

Lo que sí puedes comer es el marisco completamente cocido: centollo, nécora, buey de mar (todas las variantes cocidas durante 15-20 minutos), camarones, langostinos cocidos y almejas o mejillones bien abiertos por el calor, como en la receta clásica de mejillones al vapor de las rías gallegas, siempre que lleguen a ebullición. Una ración de mejillones al vapor en un restaurante de Vilagarcía o de O Grove cuesta entre 6 y 10 euros. Ten en cuenta además la recomendación general de limitar el marisco cocido a una o dos raciones por semana durante el embarazo, por su contenido en metales pesados.

Pescado: elige bien especie y cocción

Galicia ofrece pescado de lonja espectacular, pero no todo es igual de aconsejable. La AESAN recomienda durante el embarazo evitar las especies grandes con más mercurio: atún rojo, pez espada (emperador), tiburón y luvar. También conviene limitar el atún claro enlatado a una o dos latas pequeñas por semana.

En cambio, son excelentes opciones gallegas el merluza de pincho (gallega, con marca de garantía), la rodaballo de criadero de Arousa, la sardina (rica en omega-3 y baja en mercurio, ideal asada en O Grove o en la Festa da Sardina de Ponte Sampaio en julio), la xouba, el chicharro, la lubina salvaje y el salmonete. Pide siempre el pescado bien hecho, evita el tartar o el carpaccio que aparece en menús de autor y comprueba que la espina se despega fácilmente, señal de cocción completa.

Quesos y lácteos gallegos seguros

Galicia tiene cuatro quesos con Denominación de Origen Protegida: Tetilla, San Simón da Costa, Arzúa-Ulloa y Cebreiro. Durante el embarazo la regla es clara: solo quesos elaborados con leche pasteurizada y, a ser posible, curados. La Tetilla y el San Simón (ahumado, curado, de la DOP de Lugo) se elaboran habitualmente con leche pasteurizada; comprueba la etiqueta cuando los compres en supermercados o en la Plaza de Abastos de Santiago. Evita el queso fresco artesano de leche cruda que venden a granel en algunas ferias y mercados, y los quesos azules gallegos tipo cuatro de blue de O Cebreiro si no están pasteurizados. El requesón industrial, la cuajada pasteurizada y los postres lácteos comerciales (natillas, arroz con leche) son seguros.

Embutidos y carnes: qué descartar

Aquí está el mayor sacrificio gastronómico en Galicia: el chorizo curado, el lacón curado, la cecina, la androlla y el botelo, joyas de la matanza del Ancares y de Ourense, están desaconsejados al ser embutidos crudos. Descártalos también como ingredientes (en tapas, en el caldo o en la empanada si el chorizo va crudo dentro). Puedes disfrutar en cambio de carnes cocinadas: la ternera gallega con IGP (una chuleta a la brasa bien hecha, la carne ao caldeiro de Melide o el famoso cocido maragato adaptado gallego), el lacón hervido con grelos (hervido no curado) y el pollo de corral asado.

Pan, dulces y vino: el final feliz

La repostería gallega es prácticamente toda apta. La tarta de Santiago (almendra, azúcar y huevo, con IGP), la filloa (bien hecha, con huevo cocinado), la bica de Trives o de Mantelas, el pan de Cea con IGP, las orejas de carnaval y los doces de Ourense (all upgraded con almendra y huevo bien horneados) son seguros. En cuanto a la bebida, obviamente ni Ribeiro ni albariño: opta por cerveza 0,0 (la mayoría de los bares gallegos la tienen), mosto (muy típico en las fiestas del vino, como la Festa do Viño do Ribeiro en Ribadavia) o agua. El licor café y la queimada quedan fuera, obviamente.

Dónde comer bien y sin preocupaciones en Galicia

Prioriza restaurantes con cocina a la vista y buena rotación de clientes, donde el producto no pasa horas en exposición. En Santiago de Compostela, la rúa do Franco y la rúa da Raíña ofrecen menús del día completos por 12-15 euros con platos seguros. En O Grove (el paraíso del marisco cocido), en Vilagarcía de Arousa y en Cambados puedes pedir centollo o nécora cocida sin problema. En O Carballiño y Melide, el pulpo hervido es una apuesta ganadora. Evita las marisquerías con exposición de producto crudo si te resulta difícil resistir la tentación de las ostras.

Consejos prácticos

  • Cuándo ir: la primavera (mayo-junio) y el final del verano (septiembre) ofrecen buen clima, menos masificación y producto de temporada como el centollo de invierno (mejor de octubre a mayo) o las sardinas de junio a agosto.
  • Cómo llegar: Santiago de Compostela tiene aeropuerto con vuelos nacionales e internacionales; A Coruña, Vigo y las capitales están conectadas por tren y autopista (AP-9 en la costa atlántica, AP-53 hacia Ourense).
  • Cuánto cuesta: un menú del día cuesta 10-15 euros, una ración de pulpo 10-12 euros, un centollo cocido entre 25 y 40 euros según tamaño, y una cena completa de platos seguros para embarazadas ronda los 25-30 euros por persona.
  • Truco extra: llévalo por escrito al camarero (“soy embarazada, ¿este plato está bien cocinado?”); en Galicia la hostelería suele ser muy atenta con este tema.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comer pulpo á feira embarazada?

Sí, sin problema. El pulpo se hierve durante 20-40 minutos en su preparación tradicional, por lo que llega completamente cocido al plato. Solo cuida que esté recién hecho y bien caliente.

¿Puedo tomar zamburiñas o almejas durante el embarazo?

Solo si van completamente cocinadas: gratinadas, a la plancha bien hechas o en salsa con cocción completa. Evita las almejas al natural apenas abiertas, las ostras crudas y cualquier marisco crudo.

¿Qué postres gallegos puedo comer estando embarazada?

La tarta de Santiago (con IGP), la bica, el pan de Cea, las filloas bien hechas y los lácteos pasteurizados son seguros. Evita solo los dulces con crema de huevo cruda o quesos frescos de leche no pasteurizada.

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