Las termas de Chaves: lo que hay que saber
Las termas de Chaves se encuentran, en realidad, en Portugal (Vila Real, distrito de Trás-os-Montes), a solo unos 60 kilómetros de Verín y de la frontera gallega por la A-52/A-24. Por eso son un destino clásico de escapada para los gallegos: sus aguas sulfuradas y sodio-fluoradas brotan a unos 73 grados y abastecen balnearios, un complejo termal moderno y una fuente pública de agua caliente gratuita.
Aclaración importante: ¿Chaves es Galicia?
Es una confusión muy habitual. Chaves es una ciudad portuguesa, pero su proximidad con Galicia (está a una hora en coche de Ourense y a menos de dos horas de Vigo o Santiago) hace que muchos la busquen como destino termal “de Galicia”. De hecho, forman parte de la gran ruta del agua caliente del noroeste ibérico junto a Ourense y su termalismo (As Burgas, A Chavasqueira, Outariz) o las caldas de Mondariz y Caldas de Reis en Pontevedra.
Si buscas termas estrictamente en Galicia, las referencias son Ourense (con tres fuentes termales gratuitas al aire libre y el mayor caudal de aguas termales de Europa después de Islandia, alrededor de 68 grados en el manantial de As Txeiras), Mondariz-Balneario, Caldas de Reis y Lugo con sus termas de As Burgas. Pero si tu destino es Chaves, sigue leyendo, porque merece mucho la pena.
El fenómeno termal de Chaves
Las aguas de Chaves brotan desde la época romana: el propio puente romano sobre el río Tâmega, con sus 140 metros de longitud y más de una veintena de arcos, sigue en pie en el centro de la ciudad y se construyó precisamente por la importancia del manantial. El agua es sulfurosa, sódica, fluorada y silicatada, con temperatura de surgencia de unos 73 grados, y se indica especialmente para afecciones reumáticas, respiratorias, digestivas y dermatológicas.
- Termas de Vila de Chaves (Balneario romano): integradas en el centro histórico, junto a la Pousada de Chaves (antiguo convento de San Francisco). Conservan restos romanos y ofrecen tratamientos hidrotermales, baños termales, masajes y programas termales de 10 a 15 días.
- Hotel Termas Palace (Hotel Superior das Termas): un complejo termal de cuatro estrellas ubicado a las afueras, sobre el propio manantial, con circuito termal, piscina de agua caliente, tratamientos y alojamiento. Es la opción más completa para una escapada de relax.
- Fuente termal pública: en el centro, junto al puente romano, existe un punto donde sale agua termal gratuita y caliente (aunque para beber; está claramente señalizada). Los locales acuden a diario con garrafas a por ella.
- Parque termal de Tabolado: zona ajardinada junto al río donde puedes ver el agua manando caliente entre las piedras, con vapor visible en invierno. Acceso libre.
Qué hacer además de bañarte
Chaves es una ciudad pequeña (unos 40.000 habitantes) pero con encanto: su castillo del siglo XIV con la torre de homenaje y el museo militar, el puente romano de Trajano (siglo I), el centro histórico con la calle Direita llena de cafeterías y pastelerías, y su famosa pastel de Chaves, un hojaldre relleno de carne que conviene probar en cualquier pastelería del centro (unos 1,50-2 euros la unidad).
Para comer, los platos de la zona son contundentes: postas à moda de Chaves, ternera transmontana con denominación de origen, jamón de Trás-os-Montes y los vinhos verdes del vecino Monção. Un menú del día cuesta entre 8 y 12 euros y una cena completa con vino rara vez supera los 20-25 euros por persona.
Combinar Chaves con las termas gallegas
La mejor estrategia es hacer una ruta termal de frontera: Ourense está a 60 kilómetros de Chaves por la A-52/A-24. Puedes dormir en Chaves, disfrutar del balneario y al día siguiente bañarte gratis en las pozas de A Chavasqueira (agua a unos 64 grados, junto al Miño), Outariz (circuito de piscinas al aire libre, de pago, unas 5-6 euros) o la Poza da Burga en el casco urbano. También puedes rematar en Mondariz-Balneario, el balneario histórico más grande de Galicia, a unas dos horas de Chaves.
Consejos prácticos
- Cuándo ir: la temporada termal de tratamientos suele ir de octubre a mayo, pero el turismo de ocio funciona todo el año. El invierno es la mejor época para el contraste del agua caliente con el frío (en enero puede helar, con temperaturas mínimas de 0-3 grados), y el vapor del parque termal de Tabolado es un espectáculo. En verano el calor puede hacer menos agradable el baño termal.
- Cómo llegar: desde Ourense, la A-52 hasta la frontera en Feces de Abaixo y la A-24 portuguesa hasta Chaves: unos 45-60 minutos. Desde Vigo o Santiago, unas 2-2 horas y media. Los peajes portugueses de la antigua IP3/A-24 ya son gratuitos (los antiguos peajes electrónicos del_SCUT fueron eliminados; conviene llevar el telématos / vía verde actualizado por si acaso). No olvides el DNI o pasaporte, aunque no haya control fronterizo habitual.
- Cuánto cuesta: el acceso al circuito termal del Hotel Termas Palace ronda los 15-25 euros; un masaje de 30 minutos, unos 25-35 euros; los programas termales completos de 10 días, desde unos 150-250 euros. La fuente pública y el parque de Tabolado son gratis. Alojamiento: hotel de 3 estrellas en el centro desde 45-60 euros/noche; la Pousada o el Termas Palace, desde 80-120 euros/noche.
- Horarios: los balnearios suelen abrir de 9:00 a 13:00 y de 14:30 a 19:00. Reserva con antelación en fin de semana y puentes gallegos, cuando se llena de visitantes desde Ourense y Vigo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede bañar gratis en las termas de Chaves?
No en las termas propiamente dichas, que están dentro de los balnearios privados. Pero puedes acceder gratis al parque termal de Tabolado y a la fuente pública de agua caliente junto al puente romano, ideales para ver el fenómeno termal sin pagar.
¿A cuántos kilómetros de Galicia están las termas de Chaves?
A unos 60 kilómetros de Ourense, la ciudad gallega más cercana, por autopista (A-52 y A-24), lo que supone entre 45 minutos y una hora en coche. Es una excursión perfecta de medio día desde el sur de Ourense.
¿Qué propiedades tienen las aguas de Chaves?
Son aguas sulfuradas, sódicas, fluoradas y silicatadas que brotan a unos 73 grados. Están indicadas para afecciones reumáticas, respiratorias, dermatológicas y digestivas, y su uso termal está documentado desde la época romana.
