Senderismo por las Gargantas del Lérez en verano: pozas y frescor
En pleno corazón de Galicia, las Gargantas del Lérez se convierten en un refugio natural imprescindible durante los meses estivales. Este cañón fluvial, esculpido por el río Lérez a su paso por el municipio de Cerdedo-Cotobade, ofrece una combinación perfecta de rutas de senderismo, pozas de aguas cristalinas y una frondosa vegetación que regala sombra y frescor incluso en los días más calurosos. Descubrir este paraíso acuático es sumergirse en un paisaje de leyenda, donde el rumor del agua y el canto de los pájaros acompañan cada paso.
Planes y lugares imprescindibles en las Gargantas del Lérez
Ruta de los Molinos de Folón y Picón: Aunque técnicamente se encuentra en el vecino O Rosal, esta ruta es el complemento perfecto para entender la arquitectura tradicional ligada al agua. No obstante, la joya de la corona es la Senda de los Molinos de Baleira, un recorrido lineal de unos 2,5 kilómetros (ida y vuelta) que discurre paralelo al río Lérez. El camino, bien señalizado y de dificultad baja, transcurre entre molinos restaurados (algunos del siglo XVII) y pequeñas cascadas. El punto culminante son las pozas naturales que se forman en el cauce: la Poxa da Pedra y la Poxa do Batán, ideales para un baño reparador. El agua, fría incluso en agosto, y la profundidad variable (de 1 a 3 metros) garantizan chapuzones seguros si se extremala precaución.
Pozas de Férveda: Continuando río arriba, el paraje de Férveda (el nombre gallego para ‘hervidero’) es un espectáculo natural. Aquí, el Lérez se precipita en una serie de cascadas y rápidos, formando varias pozas de gran belleza. La más famosa es la Pozas dos Férvedas, un conjunto de piscinas naturales rodeadas de rocas graníticas pulidas por el agua. El acceso es sencillo, con una pequeña senda que parte de la carretera local. Es un lugar muy popular, por lo que se recomienda ir temprano para encontrar un buen sitio. Llevar calzado de agua es esencial para evitar resbalones.
Ofertas de viaje a Galicia
Ahorra un 25% o más en tu alojamiento — hasta un 25% de descuento
Ver en Expedia →Ruta del Río Lérez desde la Fracha: Para los amantes de caminatas más largas, la ruta que parte del mirador de la Fracha (en la parroquia de Borela) ofrece una perspectiva diferente. Este sendero, de unos 6 kilómetros (circular, dificultad media), combina tramos de bosque de ribera con impresionantes miradores sobre el cañón. Aunque no hay tantas pozas accesibles como en la Senda dos Muíños, el paisaje es sobrecogedor. En el camino, se encuentra la Carballa do Lecer, un roble centenario que invita a detenerse. El frescor del bosque, con avellanos, robles y alisos, hace que la temperatura sea varios grados inferior a la del exterior.
Datos prácticos para tu visita
- Cómo llegar: Desde Pontevedra, tomar la PO-224 (Carretera de Cotobade) hasta el lugar de Baleira (unos 15 minutos). Hay un pequeño aparcamiento junto al inicio de la Senda dos Muíños. Coordenadas GPS: 42.4785, -8.5163.
- Material necesario: Calzado de senderismo o zapatillas con buen agarre (las rocas pueden estar húmedas), bañador, toalla, gafas de sol, crema solar resistente al agua, agua abundante (aunque el río es apto para beber, mejor llevar), y un tentempié. Un bastón de trekking ayuda en tramos resbaladizos.
- Duración de las rutas: La Senda dos Muíños se completa en 1 hora sin baños; con paradas y baños, contar 2-3 horas. La ruta de la Fracha, unas 3 horas. La visita a las Pozas de Férveda puede tomar 30 minutos de acceso más el tiempo que se desee pasar.
- Precios: Todas las rutas y pozas son de acceso gratuito. No hay tasas de entrada. Algunos aparcamientos pueden tener limitación de plazas en verano, por lo que es clave madrugar.
- Dónde comer: No hay establecimientos en las propias gargantas. En Cerdedo (5 km) hay bares y restaurantes como el «Mesón O Muíño» (especialidad en pulpo y carnes). También hay áreas de picnic con mesas junto al río, ideales para llevar comida.
Consejos para disfrutar al máximo
Seguridad ante todo: Aunque las pozas parecen idílicas, el agua puede esconder corrientes. No saltar desde rocas sin conocer la profundidad (varía mucho tras las lluvias). Especial cuidado con los niños. Las rocas, aunque bellas, son muy resbaladizas; usar calzado acuático con suela de goma.
Email profesional para tu negocio
Email con tu dominio, antispam y webmail. Compatible con Outlook y móviles.
Ver planes de email →Horario recomendado: Para evitar multitudes, llegar antes de las 10:00 h en julio y agosto. Los fines de semana la afluencia es alta. La luz del mediodía es ideal para fotos, pero las horas más cálidas (13:00-16:00) son las mejores para el baño porque el sol calienta el ambiente.
Protección del entorno: Las Gargantas del Lérez son un espacio natural protegido (incluido en la Red Natura 2000). No dejar residuos, no hacer fuego (peligro de incendio en verano) y no acampar fuera de las zonas habilitadas. El ruido excesivo altera la fauna y la experiencia de otros visitantes.
Qué más ver cerca: A 10 minutos, el monasterio de San Xoán de Poio (visita cultural). También el puente románico de Cerdedo y la iglesia de San Breixo, ambos con miradores al cañón. Si se dispone de más tiempo, la cascada de Tourón (en la parroquia de San Lorenzo) es otra joya de la zona.
Mejor época para visitar las Gargantas del Lérez
El verano (junio a septiembre) es la estación estrella gracias al frescor del agua y la sombra del bosque. Julio y agosto son los meses más concurridos, pero también los de temperaturas más agradables para el baño (el agua del Lérez suele estar a 14-18°C, un alivio frente al calor exterior de 30°C). Septiembre es ideal: menos gente, agua aún templada y colores otoñales incipientes. La primavera (abril-junio) ofrece el caudal más espectacular (con mayores cascadas), pero el agua está más fría (12-14°C). El otoño también es bello, pero los días son más cortos y el caudal disminuye. En invierno, las rutas pueden estar embarradas y las pozas demasiado frías para bañarse.
En resumen: Las Gargantas del Lérez son un destino perfecto para una escapada de un día desde Pontevedra o Santiago. La combinación de senderismo, paisaje de cañón y pozas naturales convierte la visita en una experiencia revitalizante. Planificar con antelación, llevar el equipo adecuado y respetar el entorno garantizará un recuerdo imborrable de este rincón gallego donde el agua y la piedra dialogan en perfecta armonía.
Te puede interesar:
Noticias de Galicia — Galicia Universal — periódico digital
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Imperial Perlas — Joyería y complementos
¿Listo para tu viaje a Galicia?
Ahorra hasta un 25% en ExpediaCancelación flexible · Paga en el hotel · Programa de recompensas
