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Sendeiro da Fervenza de Río Mazo: cascadas en Curtis

Sendeiro da Fervenza de Río Mazo: cascadas en Curtis

En pleno corazón de la Comarca de Betanzos, el municipio coruñés de Curtis esconde uno de los tesoros naturales más espectaculares de Galicia: la Fervenza de Río Mazo. Este sendero, perfecto para los amantes del turismo activo y la naturaleza en estado puro, combina el rugido del agua, la frondosidad del bosque atlántico y la tranquilidad de un entorno apenas alterado por el hombre. A lo largo de este artículo os contamos todo lo que necesitáis saber para disfrutar de esta ruta: desde su descripción detallada hasta consejos prácticos sobre alojamiento, restauración y la mejor época para visitarla. Preparad las botas de montaña y la mochila, porque este paseo promete salpicaduras de frescura y vistas que quitan el aliento.


Descripción del sendero

El Sendeiro da Fervenza de Río Mazo es una ruta de corto recorrido que discurre paralela al curso del río Mazo, un afluente del Mandeo. El camino, bien señalizado con marcas de pintura blanca y amarilla (PR-G 192), serpentea entre robles, castaños, alisos y helechos, ofreciendo sombra casi constante durante los meses de calor. La estrella indiscutible es la propia fervenza: una cascada de unos 15 metros de caída que forma una poza natural de aguas cristalinas, rodeada de paredes de granito cubiertas de musgo. El sonido ensordecedor del agua al chocar contra las rocas, la neblina que se eleva y el arcoíris que aparece en los días soleados crean una atmósfera mágica.

El recorrido comienza en las inmediaciones de la aldea de Fisteus, donde se puede dejar el coche en un pequeño aparcamiento habilitado. Desde allí, una pista de tierra desciende suavemente hacia el cauce del río. A los pocos minutos se cruza un puente de madera que ya permite escuchar el murmullo lejano de la cascada. El sendero principal avanza por la margen derecha, con pasarelas de tablones y escalones de piedra en los tramos más empinados. Tras unos veinte minutos de caminata tranquila, la vegetación se abre y la fervenza aparece en todo su esplendor. Existe la posibilidad de continuar un pequeño tramo más allá para ver un segundo salto menor, conocido como «a fervenza pequena», aunque este solo lleva agua significativa tras lluvias intensas.

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El entorno es un paraíso para los fotógrafos: el contraste entre el verde intenso del bosque y el blanco de la espuma, las rocas cubiertas de musgo, los troncos caídos que el río ha pulido con los siglos. Es recomendable llevar calzado antideslizante, pues en algunas zonas las piedras pueden estar resbaladizas. Aunque no es una ruta técnica, requiere cierto cuidado, especialmente si se quiere acceder al pie de la cascada, donde la humedad es constante.

Resumen rápido

  • Tipo de ruta: Lineal (ida y vuelta por el mismo camino).
  • Época recomendada: Todo el año, con especial belleza en otoño y primavera.
  • Señalización: PR-G 192, buena.
  • Recomendaciones: Calzado de montaña, agua, protección solar (en los claros) y cámara de fotos.

Distancia total del recorrido

La ruta completa, desde el aparcamiento de Fisteus hasta la fervenza y regreso, suma aproximadamente 3,5 kilómetros (1,75 km de ida y otros tantos de vuelta). Es una distancia muy asumible para la mayoría de los caminantes, incluyendo familias con niños acostumbrados a caminar. No obstante, el desnivel acumulado es de unos 60 metros en sentido descendente hacia el río y ascendente al regreso, por lo que el esfuerzo es mínimo. Si se opta por explorar también la cascada secundaria, se pueden añadir unos 300 metros adicionales, pero el sendero principal es claramente el más visitado y el que realmente merece la pena.

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Para quien desee alargar la jornada, existe la posibilidad de conectar este sendero con el Ruta das Brañas de Curtis o con el Sendeiro do río Mandeo, formando un recorrido circular de mayor longitud. Sin embargo, la opción más popular es la ida y vuelta directa a la fervenza, que permite disfrutar con calma del paisaje y darse un baño en las pozas si el tiempo lo permite.


Dificultad: baja-media

La dificultad del Sendeiro da Fervenza de Río Mazo está clasificada como baja en condiciones normales. No requiere experiencia previa en senderismo ni equipo técnico. Los tramos más complicados son los escalones irregulares cerca de la cascada, que pueden estar mojados, y un pequeño paso junto a una pared rocosa donde hay que agarrarse a una cuerda fija (instalada por el ayuntamiento). Este punto, aunque sencillo, puede resultar algo expuesto para personas con vértigo, pero es muy corto.

Tras lluvias intensas, el caudal del río aumenta considerablemente y el camino se vuelve resbaladizo. En esos días, la dificultad sube a media, y se recomienda extremar la precaución, especialmente al acercarse a la poza de la cascada, donde las rocas pueden estar muy mojadas. En verano, con el cauce más bajo, es un paseo casi llano y muy agradable. En cualquier caso, es fundamental llevar un calzado con buen agarre (tipo bota de montaña o zapatilla de trekking) y, si es posible, bastones para mejorar el equilibrio en los descensos.


Duración estimada del recorrido

El tiempo necesario para completar el sendero (ida y vuelta) oscila entre 1 hora y 1 hora y media si se camina a ritmo tranquilo, sin prisas y con paradas para hacer fotos. Si se desea disfrutar de un baño, un picnic junto a la cascada o simplemente sentarse a escuchar el rumor del agua, lo recomendable es calcular 2 horas y media o 3 horas. La ruta es ideal para una mañana o una tarde, dejando tiempo para comer en algún restaurante de la zona o visitar otros puntos de interés de Curtis.

Es importante tener en cuenta que el regreso es cuesta arriba, aunque de forma muy suave. Las personas con movilidad reducida o muy poca costumbre de caminar pueden necesitar algo más de tiempo, pero en general es una ruta accesible para la mayoría de las edades.


Puntos de interés en el recorrido

  • Fervenza de Río Mazo: El principal reclamo. Una cascada de 15 metros con una poza profunda donde refrescarse. El agua es fría incluso en verano, pero resulta muy reparadora tras la caminata.
  • Bosque de ribera autóctono: Robles, castaños, alisos, avellanos y acebos forman un dosel vegetal que filtra la luz y crea un microclima húmedo. Abundan los líquenes y helechos, señal de la pureza del aire.
  • Puentes de madera y pasarelas: Pequeñas infraestructuras que permiten cruzar el río sin mojarse y que añaden un encanto rústico al recorrido.
  • Pozo de los enamorados: Así llaman los lugareños a una pequeña poza natural situada unos metros aguas arriba de la cascada principal, donde el agua forma un remanso tranquilo rodeado de piedras lisas. Ideal para un baño íntimo.
  • Zona de merendero: Cerca del aparcamiento de Fisteus hay mesas y bancos de piedra, perfectos para comer al aire libre antes o después de la ruta.
  • Aldeia de Fisteus: Pequeño núcleo rural con casas tradicionales gallegas, algunas con hórreos y pazos. Vale la pena darse un paseo por sus calles empedradas.
  • Miradores naturales: A lo largo del sendero hay varios pequeños miradores no señalizados, simplemente claros en el bosque desde donde se divisa el valle del Mandeo. Son puntos perfectos para detenerse y contemplar.

Además, en el municipio de Curtis destacan otros atractivos cercanos como el Pazo de Curtis, la Igrexa de Santa María (de origen románico) y las Brañas de Curtis, un espacio natural de gran valor ecológico con turberas y aves acuáticas. Quien disponga de más tiempo puede combinar la visita a la fervenza con estas otras rutas.


Dónde comer cerca de la fervenza

La oferta gastronómica en Curtis y sus alrededores es variada y de calidad, con especial énfasis en la cocina tradicional gallega. A continuación, algunas recomendaciones:

  • Restaurante Casa Lola (Curtis centro): Especializado en carnes a la brasa y pulpo á feira. Precios moderados, ambiente rural y trato familiar. Dirección: Rúa do Concello, 12.
  • Mesón O Piorno (Fisteus): A solo 500 metros del inicio del sendero. Ofrece platos caseros como caldo gallego, empanada de bacalao y lacón con grelos. Muy recomendado para reponer fuerzas tras la ruta.
  • Pulpería A Fervenza (Teixeiro): A unos 5 km en coche. Famoso por su pulpo á feira y sus racións abundantes. Ambiente animado los fines de semana.
  • Restaurante O Valiño (Curtis, parroquia de Santa María): Cocina de autor con productos de la zona. Tienen menú degustación que incluye platos como merluza a la gallega o ternera asada. Precio más elevado, pero calidad excelente.
  • Área recreativa de Fisteus: Si preferís llevar vuestra propia comida, el área de merendero junto al aparcamiento cuenta con mesas, barbacoas (con permiso municipal) y una fuente de agua potable. Es una opción económica y muy agradable en días soleados.

En general, la mayoría de los restaurantes de la zona cierran los lunes (salvo excepciones) y es aconsejable reservar en fines de semana y festivos, especialmente en temporada alta (verano y puentes).


Alojamiento en Curtis y alrededores

Para quienes deseen pasar más de un día explorando la zona, Curtis ofrece diversas opciones de alojamiento rural. Destacamos las siguientes:

  • Casa Rural O Souto: Situada en la parroquia de Santa María, a 5 minutos en coche del sendero. Es una casa de piedra rehabilitada con 4 habitaciones, jardín y chimenea. Ideal para familias o grupos pequeños. Precio desde 60 €/noche.
  • Hotel Rural Pazo de Curtis: Un antiguo pazo del siglo XVIII convertido en hotel con encanto. Dispone de restaurante, spa y amplias zonas ajardinadas. Las habitaciones son amplias y decoradas con mobiliario de época. Precio desde 120 €/noche.
  • Albergue de peregrinos de Curtis: Opción económica para mochileros. Está en el centro del pueblo, cerca de la iglesia. Ofrece literas, cocina compartida y duchas. Precio desde 15 € por persona/noite.
  • Apartamentos turísticos A Fervenza: Pequeños apartamentos completamente equipados (cocina, baño, salón) situados en Teixeiro. Perfectos para estancias más largas o para quienes prefieren cierta independencia. Precio desde 50 €/noche.
  • Camping O Val do Mandeo (a 10 km): En el vecino municipio de Aranga, junto al río Mandeo. Ofrece parcelas para tiendas y caravanas, así como cabañas de madera. Ideal para los amantes del turismo activo.

Sea cual sea vuestra elección, es recomendable reservar con antelación durante los meses de julio, agosto y los puentes festivos, ya que la demanda es alta.