Planes para disfrutar del turismo de senderismo en la Serra do Suído
Oculta entre las ondulaciones del interior gallego, la Serra do Suído es un santuario para quienes buscan un senderismo auténtico, alejado de las masificaciones y envuelto en una atmósfera casi mística. Esta cadena montañosa, compartida por las provincias de Ourense y Pontevedra, despliega un paisaje granítico tallado por el agua, donde los ríos Suído, Mao y Tea dibujan gargantas cristalinas y las aldeas casi abandonadas susurran historias de pastores y contrabandistas. Sus cumbres redondeadas, sus penedos caprichosos y sus interminables carballeiras convierten cada ruta en una experiencia sensorial difícil de igualar.
A pesar de su belleza, la Serra do Suído sigue siendo una gran desconocida incluso para muchos gallegos, lo que permite recorrer sus senderos en una soledad que refuerza el contacto primigenio con la naturaleza. Tanto si buscas un paseo fluvial apto para toda la familia como una ascensión exigente a los techos de la comarca, aquí encontrarás propuestas a medida. A continuación, desgranamos los mejores planes para calzarte las botas y perderte por este rincón telúrico.
1. Ruta del Río Mao (PR-G 1): el abrazo de un río de montaña
El PR-G 1 es, sin duda, el sendero más conocido y mejor señalizado de la zona. Con inicio y final en la localidad ourensana de Beariz, este recorrido circular de algo más de 12 kilómetros se ciñe durante buena parte del trayecto al río Mao, descendiendo hasta su profundo valle por caminos de herradura y corredoiras empedradas. El murmullo constante del agua, los saltos que forman pozas naturales y las frondosas riberas compuestas por alisos y abedules crean un microclima que alivia incluso en los días más calurosos del verano.
Planifica tu escapada a Galicia
Ahorra un 25% o más en tu alojamiento con las mejores ofertas
Ver en Expedia →El trazado sorprende por su variedad: alterna tramos de bosque caducifolio con antiguos molinos harineros en ruinas —algunos recuperados como el Muíño do Castro— y zonas de pasto salpicadas de muros de piedra seca. La ruta no presenta grandes desniveles, aunque sí continuos sube y baja, por lo que se recomienda llevar calzado cómodo. Un desvío opcional conduce a la Fervenza do Mao, una cascada escondida que se precipita entre grandes bloques graníticos. Ideal para una jornada completa con picnic incluido, esta senda concentra la esencia más amable y accesible de la Serra do Suído.
2. Ruta das Mámoas: senderismo entre tumbas milenarias
Los amantes de la arqueología y el paisaje ancestral tienen una cita ineludible en la llamada Ruta das Mámoas. No se trata de un camino señalizado de manera oficial, sino de un recorrido circular que puedes trazar libremente partiendo de la aldea de A Barcia, en el municipio pontevedrés de A Lama. El itinerario recorre una sucesión de túmulos funerarios neolíticos que coronan las lomas más suaves del cordal, ofreciendo una perspectiva muy especial de la montaña habitada desde hace más de 5.000 años.
Servidores VPS en España
VPS con NVMe, tráfico ilimitado y panel de control. Desde 9,95€/mes.
Ver servidores VPS →Estas mámoas, muchas de ellas expoliadas y cubiertas por la maleza, se integraban en una necrópolis de gran extensión vinculada a la cultura megalítica del noroeste peninsular. Algunas conservan la cámara dolménica a la vista, como la Mámoa do Rei o la de Chaira, mientras que otras apenas se adivinan por la elevación del terreno. El paseo resulta suave, transitando entre toxos y carqueixas que en primavera tiñen el campo de amarillo. Las vistas sobre el valle del río Tea y, al fondo, las cumbres de la Serra do Faro de Avión, compensan con creces la aparente modestia de las alturas. Lleva calzado alto y GPS, ya que en ocasiones las sendas se difuminan entre los prados.
3. Ascensión al Coto do Ouro: el techo de la Serra do Suído
Si buscas conquistar la máxima altitud de esta sierra y gozar de una panorámica de 360 grados, la subida al Coto do Ouro (1.053 m) es la elección perfecta. La ruta más directa arranca desde el pequeño núcleo de Magros, en la vertiente de Beariz, aunque también es posible iniciarla desde la Lamosa (Fornelos de Montes) siguiendo el cordal. Se trata de una ascensión de unos 10 kilómetros entre ida y vuelta, con un desnivel positivo moderado que ronda los 400 metros.
El sendero asciende primero por pistas forestales entre plantaciones de pinos para, a medida que gana altura, abrirse a la típica paisaje de montaña baja gallega: matorral ralo, canchales de piedra y grandes penedos erosionados que adoptan formas fantásticas, como el Penedo da Moura o el Penedo do Oso. Alcanzada la cumbre, el geodésico marca un balcón excepcional: en días claros se divisan desde la ría de Vigo y las islas Cíes hasta los picos nevados del Xurés y las serras portuguesas de Peneda-Gerês. Imprescindible abrigarse, pues el viento aquí casi nunca da tregua, y llevar agua suficiente, ya que no hay fuentes en todo el recorrido.
4. Camiño Real por Cernadas: huellas de un pasado fronterizo
El Camiño Real o Camiño dos Arrieiros fue durante siglos la principal vía de comunicación entre los valles de Avión y los puertos de montaña que conducían a Portugal. Hoy, algunos tramos perfectamente empedrados se han recuperado como itinerarios de gran valor histórico y paisajístico. Una de las opciones más sugestivas es la que transita por la aldea casi despoblada de Cernadas, perteneciente al ayuntamiento de Covelo.
Este recorrido lineal (se puede organizar con dos coches) o circular parte de la iglesia de San Martiño de Cernadas y desciende suavemente hacia el río Tea por un callejón de altos muros de piedra, donde los robles centenarios forman una bóveda vegetal. El sonido de los cencerros lejanos y el olor a musgo húmedo acompañan durante los poco más de 6 kilómetros del paseo, apto para caminantes de cualquier nivel. A medio camino, una fuente de aguas ferruginosas invita a hacer una parada. La ruta permite además visitar los restos de antiguos hornos de pan, molinos y la típica arquitectura de pizarra que define estos núcleos de la Raia seca. Un plan perfecto para sentir la lentitud de la Galicia más rural.
5. Ruta del Río Suído y la fervenza escondida
Aunque más corta y exigente por la ausencia de señalización clara, esta ruta es probablemente el secreto mejor guardado de la sierra. Comenzando en el lugar de Aboal (A Lama), un sendero casi borrado por los helechos se descuelga hasta el cauce del río Suído, cuyas aguas transparentes permiten ver cada canto rodado del lecho. El objetivo es una fervenza encajonada entre dos paredes verticales de granito, un espectáculo íntimo que recompensa a quienes estén dispuestos a seguir las fitas de piedra y avanzar con cuidado.
Durante el camino, los bosques de ribera se alternan con prados húmedos y una escasa intervención humana. Es frecuente avistar corzos, nutrias e incluso rastros de jabalí. El recorrido total no supera los 5 kilómetros ida y vuelta, pero el desnivel, la maleza y la posibilidad de mojarte los pies al vadear algún regato le confieren un punto de aventura.
Te puede interesar:
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Imperial Perlas — Joyería y complementos
¿Listo para tu viaje a Galicia?
Ahorra hasta un 25% en ExpediaCancelación flexible · Paga en el hotel · Programa de recompensas
