Un fin de semana en Celanova: entre el silencio del monasterio y la elegancia de los pazos
En el corazón de la comarca de la Terra de Celanova, en la provincia de Ourense, se esconde uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de Galicia: el monasterio de San Rosendo. Pero Celanova no es solo su célebre cenobio; es también un territorio de pazos señoriales, aldeas de piedra y paisajes que invitan a la calma. Un fin de semana aquí es suficiente para desconectar del bullicio y sumergirse en siglos de historia, arte y naturaleza. En esta guía te proponemos un itinerario completo para aprovechar al máximo tu escapada.
Planes y sitios que ver
Monasterio de San Rosendo
El epicentro de cualquier visita a Celanova es, sin duda, el Monasterio de San Rosendo. Fundado en el siglo X por el santo que le da nombre, este conjunto benedictino es una de las joyas del románico gallego, aunque conserva añadidos barrocos y renacentistas. Al cruzar su portada, te recibe un claustro procesional de enormes dimensiones, el Claustro del Silencio, de estilo herreriano, que invita a la introspección. No dejes de visitar la capilla de San Miguel, una pequeña joya mozárabe del siglo X, considerada una de las más antiguas de España. La iglesia monacal, con su imponente retablo mayor, y la torre del reloj son otros puntos imprescindibles. Dedica al menos dos horas a recorrer sus estancias y, si tienes suerte, podrás escuchar algún concierto de órgano que se celebra esporádicamente.
Pazo de Vilanova dos Infanzones
A apenas un kilómetro del centro de Celanova se alza el Pazo de Vilanova dos Infanzones, una de las residencias nobiliarias mejor conservadas de la provincia. Construido en el siglo XVII, destaca por su fachada de cantería, su capilla barroca y los jardines diseñados con boj y setos geométricos. El pazo alberga un pequeño museo etnográfico y ofrece visitas guiadas donde se explican las costumbres de la nobleza rural gallega. La torre de homenaje y el escudo de armas sobre la puerta principal son un deleite para los amantes de la heráldica. Si el tiempo lo permite, pasear por su huerto y su bosque de robles es un plan perfecto para una tarde tranquila.
Ofertas de viaje a Galicia
Ahorra un 25% o más en tu alojamiento — hasta un 25% de descuento
Ver en Expedia →Pazo de Oca (A Estrada)
Aunque se encuentra en el límite con la provincia de Pontevedra, a unos 30 minutos en coche, merece la pena desviarse para conocer el Pazo de Oca, conocido como el «Versalles gallego». Sus jardines barrocos, con estanques, setos recortados y una fuente central de tres chorros, son un prodigio de la jardinería histórica. El pazo en sí mismo es una mansión señorial del siglo XVIII, con una fachada de piedra y un hórreo de dimensiones colosales. La visita guiada recorre las estancias principales, la cocina original y la capilla. Es un lugar ideal para fotografiar y soñar con la vida aristocrática de antaño. Combínalo con una comida en el restaurante del pazo, especializado en cocina de temporada.
Pazo de Torre de Cela
De vuelta a Celanova, en la parroquia de A Bola, se encuentra el Pazo de Torre de Cela, una fortaleza del siglo XIV transformada en residencia pacífica. Su torre del homenaje, de planta cuadrada, conserva almenas y saeteras, mientras que el cuerpo residencial añade un aire más doméstico. El pazo está rodeado de un bosque de castaños y robles, y cuenta con un pequeño lago artificial. Actualmente es un alojamiento rural, pero se puede visitar el exterior y los jardines previa reserva. Es un lugar mágico para entender la evolución de las fortificaciones medievales a casas de recreo.
¿Necesitas hosting para tu web?
Hosting rápido y seguro en España desde 2,95€/mes. Soporte 24/7 en español.
Ver planes de hosting →Ruta de los pazos por la Terra de Celanova
Si tienes tiempo, te sugerimos una ruta en coche que une varios pazos menores: el Pazo de Fiz (en Quintela de Leirado), el Pazo de Casar do Mato (en Ramirás) y el Pazo de Trives (en la propia Celanova). Cada uno tiene su encanto, con escudos, capillas y hórreos típicos. La carretera serpentea entre colinas verdes y viñedos, ofreciendo vistas espectaculares de la sierra de O Xurés. Lleva un mapa o GPS porque algunas carreteras son estrechas y poco señalizadas.
Gastronomía local
No puedes irte de Celanova sin probar su cocina tradicional. Los platos estrella son el lacón con grelos, la empanada de zamburiñas (típica de la zona) y el queso de tetilla con membrillo. En el pueblo destacan dos restaurantes: O Curro (cocina casera con producto de la huerta) y San Rosendo (especializado en carnes a la brasa). Para tapeo, la Taberna de Manolo ofrece raciones generosas de pulpo a la feira y churrasco. De postre, no olvides las filloadas con nata o la tarta de Santiago.
Datos prácticos
Cómo llegar
Celanova está a unos 45 minutos en coche desde Ourense capital por la carretera OU-540. Desde Santiago de Compostela, el trayecto es de aproximadamente 1 hora y 40 minutos por la Autovía do Atlántico (AP-9) y luego por la N-525. No hay estación de tren en la localidad; la más cercana es Ourense, con conexiones AVE desde Madrid y Vigo. Desde ahí, se puede tomar un autobús de la empresa FlixBus (línea Ourense-Celanova) o alquilar un coche.
Dónde dormir
- Hotel Monasterio de San Rosendo: ubicado dentro del propio monasterio, con habitaciones amplias y vistas al claustro. Precio medio: 80-100 €/noche.
- Casa Rural Pazo de Vilanova: estancia en el pazo con desayuno incluido. Precio: 70-90 €/noche.
- Hotel Rural A Torre: en una antigua torre medieval restaurada, con encanto rústico. Desde 60 €/noche.
Horarios y precios
- Monasterio de San Rosendo: abierto de martes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 (lunes cerrado). Entrada general: 5 €; reducida (estudiantes, mayores): 3 €.
- Pazo de Vilanova dos Infanzones: visitas guiadas a las 11:00, 12:30, 16:00 y 17:30 (sábados y domingos). Precio: 6 €.
- Pazo de Oca: abierto todos los días de 10:00 a 19:00 (última entrada a las 18:00). Entrada: 8 € (incluye visita guiada al interior).
Consejos para tu fin de semana
- Reserva con anticipación: los pazos pequeños, como Torre de Cela o Fiz, tienen aforo limitado y solo reciben visitas con cita previa. Llama al menos dos semanas antes.
- Calzado cómodo: aunque los pazos tienen jardines cuidados, las calles de Celanova son de piedra irregular y algunas rutas (como la Ruta de los pazos) requieren caminar por caminos de tierra.
- Lleva cámara: la luz de la mañana o del atardecer es ideal para fotografiar las fachadas de piedra y los jardines. En el monasterio, evita el flash dentro de la capilla de San Miguel para no dañar los frescos.
- Prueba el vino de la tierra: la DO Ribeiro produce blancos afrutados que maridan perfectamente con el lacón. Pregunta en las tabernas por el viño do país.
- Aparcamiento: el centro de Celanova tiene una zona azul gratuita los fines de semana. Hay un parking disuasorio en la entrada del pueblo (junto al polideportivo) gratuito.
- Idioma: aunque todo el mundo habla castellano, en las aldeas se agradece un «bo día» en gallego. No dudes en practicarlo.
Mejor época para visitar Celanova
Celanova es un destino para todo el año, pero cada estación ofrece un matiz diferente:
- Primavera (abril-junio): es la época ideal. Los jardines de los pazos están en plena floración, los castaños y robles reverdecen, y las temperaturas son suaves (15-22 °C). Además, en mayo se celebra la Feria del Queso de Celanova, con degustaciones de productos locales.
- Otoño (septiembre-noviembre): el paisaje se tiñe de ocres y rojos, y la luz es especialmente fotogénica. Es temporada de setas y castañas, y muchos restaurantes ofrecen menús de temporada. Las multitudes son menores que en primavera.
- Verano (julio-agosto): aunque es la época de más afluencia, las noches son frescas (alrededor de 18 °C) y hay conciertos al aire libre en el claustro del monasterio. Eso sí, reserva alojamiento con meses de antelación.
- Invierno (diciembre-marzo): los días son cortos y el frío húmedo puede ser intenso (5-10 °C). Pero la niebla matinal envuelve los pazos de un aire misterioso y romántico. Además, las tarifas de los hoteles bajan hasta un 30 %. Solo ten en cuenta que algunos pazos cierran por temporada baja.
En resumen, un fin de semana en Celanova es una inmersión en la Galicia más señorial y serena. El monasterio de San Rosendo te transportará a la Edad Media, mientras que los pazos te hablarán de una nobleza que supo combinar poder y sensibilidad. La gastronomía, la hospitalidad y los paisajes redondean una experiencia que dejará huella. Prepara tu cámara, tu apetito y tus ganas de caminar: Celanova te espera.
Te puede interesar:
Noticias de Galicia — Galicia Universal — periódico digital
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Imperial Perlas — Joyería y complementos
¿Listo para tu viaje a Galicia?
Ahorra hasta un 25% en ExpediaCancelación flexible · Paga en el hotel · Programa de recompensas
