El magosto en plena naturaleza: La Devesa da Rogueira en otoño
Cuando los días se acortan y el vvo húmedo del Atlántico comienza a acariciar las cimas de las montañas gallegas, el paisaje se transforma. El otoño en Galicia es, sin duda, una de las estaciones más mágicas para descubrir los rincones más desconocidos de nuestra comunidad. Y si hay un escenario que encapsula a la perfección la esencia, el color y el sabor de esta época del año, ese es la Devesa da Rogueira, situada en el corazón del Parque Natural das Serras Galegas, en el municipio lucense de Mondoñedo. Adentrarse en este bosque durante los meses de octubre y noviembre es asistir a uno de los espectáculos más antiguos y tradicionales de nuestra tierra: la cosecha de castañas.
La castaña (Castanea sativa) ha sido durante siglos el «pan» de los gallegos, un alimento básico que permitía a las familias pasar los duros inviernos de la montaña. Hoy en día, recoger castañas no es solo una actividad de aprovechamiento forestal, sino un plan de turismo rural, una forma de conectar con la naturaleza y de poner en valor el inmenso patrimonio etnográfico de nuestras serras. En Engalicia te invitamos a sumergirte en el dorado y ocre manto de hojas caídas de la Devesa da Rogueira para vivir el otoño en su máxima expresión.
Devesa da Rogueira: Un bosque mítico y centenario
Para entender la magnitud de este plan, primero hay que comprender el entorno. La Devesa da Rogueira es considerada una de las mejores devesas (bosques de castaños) de toda la Península Ibérica y, sin lugar a dudas, la joya de la corona de la Serra do Xistral. Declarada Monumento Natural, cuenta con una superficie de más de 30 hectáreas pobladas por castaños centenarios, algunos de los cuales superan los 5 metros de diámetro en su tronco y los 500 años de antigüedad.
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Ver en Expedia →Pasear por sus senderos es como caminar dentro de un cuento de hadas. La niebla que a menudo se instala entre sus copas crea un ambiente misterioso, casi sobrenatural, donde los troncos retorcidos y rugosos parecen guardianes silenciosos del bosque. Pero si hay un elemento que define a este bosque en otoño, es la lluvia de erizos. El suelo se llena de estas cápsulas espinosas que, al abrirse, revelan en su interior el codiciado fruto de color caoba brillante.
Planes y rincones imprescindibles en tu visita otoñal
1. La Ruta de los Castaños Centenarios
El plan estrella en la Devesa da Rogueira es recorrer sus senderos habilitados a pie. Existe un camino claramente marcado que te permite adentrarte en la espesura sin perderte. Durante el paseo, encontrarás paneles interpretativos que te hablan de la historia del lugar, de las técnicas de injerto y de la importancia ecológica de este ecosistema. Te recomendamos llevar una cesta de mimbre tradicional: aunque la mayoría del bosque está protegido y la cosecha profesional está regulada por los vecinos del lugar, en las zonas periféricas y en los senderos públicos se permite la recolección de pequeñas cantidades para consumo personal (el famoso «coger cuatro castañas para asar»). El simple acto de agacharse, separar las hojas con un palo de madera y descubrir castañas lustrosas es una terapia de desconexión absoluta.
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Buscar dominio →2. Visita a la Fonte da Zafa
A muy poca distancia de la entrada a la devesa se encuentra la Fonte da Zafa (o Cova da Zafa). Se trata de un manantial natural subterráneo al que se accede bajando unas escaleras de piedra. El agua que brota de las entrañas de la Serra do Xistral es helada y cristalina. En otoño, el contraste del sonido del agua con el crujir de las hojas secas bajo los pies crea una banda sonora natural inigualable. Es el lugar perfecto para hacer una pausa, respirar el aire puro de la montaña y empaparse de la humedad ambiente.
3. Descubrimiento etnográfico: Los castiñeiros y los hórreos
La cosecha de castañas no se entiende sin la arquitectura tradicional que la acompaña. En los alrededores de la devesa, dando un paseo por las aldeas de Mondoñedo o Abadín, podrás ver los característicos hórreos y cabazos gallegos. En esta época del año, sus columnas de piedra (esteos) están adornados con varas de castaños de las que cuelgan racimos de castañas y maíz secándose al aire, a salvo de la humedad del suelo y de los roedores. Es una estampa puramente gallega, de esas que parecen sacadas de una postal de mediados del siglo XX y que siguen muy vivas en el rural lucense.
4. Ruta gastronómica: El verdadero magosto mindoniense
Tras una mañana de paseo entre castaños, el cuerpo pide calor. El plan perfecto para terminar la jornada es acercarse al casco histórico de Mondoñedo (a escasos kilómetros). Allí, en sus tabernas y restaurantes tradicionales, podrás degustar la gastronomía típica de la temporada. Pide un plato de castañas asadas en la brasa, abiertas y humeantes, acompañadas de un buen vaso de vino nuevo o licor café. Si tienes más hambre, no te pierdas el conejo a la cazuela o el jabalí estofado, platos de cuchara que reconfortan el cuerpo después del frío de la montaña. Además, durante el mes de noviembre, Mondoñedo suele celebrar sus ferias de otoño, donde el producto local es el gran protagonista.
Consejos prácticos para una jornada perfecta
- Calzado impermeable y resistente: El suelo de la devesa en otoño está cubierto de hojas mojadas, barro y, sobre todo, erizos de castaño cerrados, cuyas púas son muy afiladas. Olvídate de las zapatillas deportivas finas y opta por botas de montaña o de goma.
- Vestimenta por capas: El microclima de la Serra do Xistral es muy cambiante. Puedes empezar la mañana con una espesa niebla y un frío que cala los huesos, y a mediodía salir el sol y subir considerablemente la temperatura. Un chubasquero es fundamental.
- Respeta el bosque: Aunque recolectar unas pocas castañas es una tradición encantadora, recuerda que la devesa es un Monumento Natural y el grueso de la cosecha pertenece a los propietarios y vecinos de la zona. No utilices varas para golpear los árboles ni rompas ramas. La caída de la castaña debe ser un proceso natural.
- Guantes de piel o trabajo: Si tienes previsto rebuscar entre los erizos caídos, unos guantes resistentes te ahorrarán más de un pinchazo doloroso.
- Lleva tu propia fiambrera y bebida caliente: Hacer un pequeño alto en el camino para tomar un tentempié con vistas a los castaños centenarios es un lujo. Un termo de café o chocolate caliente te será de gran ayuda.
¿Cuál es la mejor época para la cosecha?
El momento exacto de la caída de la castaña depende en gran medida de las lluvias y de las temperaturas de finales de verano, pero de manera general, la mejor época para visitar la Devesa da Rogueira y presenciar la cosecha es desde mediados de octubre hasta finales de noviembre.
A principios de octubre, el bosque ya empieza a tomar tonos amarillentos y anaranjados espectaculares, pero muchas castañas aún están en el árbol o los erizos no se han abierto del todo. Es en noviembre cuando se vive el clímax absoluto. Es el mes de los magostos, cuando el suelo está literalmente alfombrado de hojas secas y los erizos abiertos dejan ver las castañas listas para ser recogidas. Además, noviembre en Galicia está repleto de fiestas dedicadas a este fruto (como la Festa do Magosto en various localidades), lo que permite al visitante combinar el turismo de naturaleza con las fiestas populares, donde el fuego, el churrasco, las castañas y la gaita crean una atmósfera de lo más festiva y acogedora.
Un plan imprescindible en tu agenda otoñal
Visitar la Devesa da Rogueira durante la cosecha de castañas es mucho más que un simple paseo por el bosque; es un viaje a las raíces de Galicia. Es comprender de dónde venimos, apreciar la conexión ancestral entre el ser humano, la tierra y el bosque, y disfrutar de uno de los paisajes más singulares y emotivos de toda la geografía gallega.
El crujir de la hoja seca bajo las botas, el olor a tierra mojada, a humedad y a humo de las chimeneas de los pueblos cercanos, y la satisfacción de sostener en la mano un puñado de castañas recién caídas son estímulos que se quedan grabados en la memoria. Si estás planeando una escapada de turismo rural en Galicia este otoño, apunta en lo más alto de tu lista de deseos la comarca de A Mariña Lucense. Ven a caminar entre gigantes centenarios, respira hondo, llena tu cesta de recuerdos y, sobre todo, déjate embrujar por la magia de un otoño que solo Galicia sabe regalar con tanta intensidad. Bo outono e bo magosto!
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