Ascensión ao Pico Cova da Serpe: natureza e panorámica
A Pico Cova da Serpe, situada no concello lugués de Muro, constitúe un dos máis fermosos miradoiros naturais da Serra do Xistral. A súa silhouette inconfundible, que coroa os 863 metros de altitude, é un faro para os sendeiristas e afeccionados ao turismo activo que visitan a comarca da Terra Chá. A ascensión a esta cota non é simplemente unha excursión; é unha viaxe iniciática polo corazón xeolóxico de Galicia, onde o vento modelou as pedras e creou ecosistemas únicos en toda Europa.
Descrición da ruta e contorno natural
A ruta polo Pico Cova da Serpe transcorre integramente no espazo protexido da Serra do Xistral, unha Zona de Especial Conservación (ZEC) de incalculable valor ecolóxico. Desde o mesmo momento en que un comeza a camiñar, o chan húmido e esponxoso revela a presenza das turbeiras de cobertor, hábitats prioritarios que albergan unha biodiversidade excepcional. Baixo os nosos pés, o chan acumula milenarios restos vexetais nun medio permanentemente saturado de auga.
O colofón da senda agárdanos no cume. Alí, a.erodión fluvial esculpiu ao longo dos milenios os famosos rochedos gleriformes, formacións rochosas que recordan a estrutura dunha casa, co seu tellado e os seus muros, ou que se asomen á silueta maxexaria dun xigante vixiando os vales circundantes. A inmensa parede de pedra que forma o Pico é un testemuño mudo da forza dos elementos. Dende este balcón pedreiro, a panorámica é simplemente abraiante. Nos días despexados, a vista percorre sen obstáculos toda a Terra Chá, exténdese até a Ría de Viveiro e, se a claridade o permite, pódese albisca-las siluetas do Estaca de Bares e as Rías Altas, fundindo as augas do Cantábrico co horizonte atlántico.
Planifica tu escapada a Galicia
Ahorra un 25% o más en tu alojamiento con las mejores ofertas
Ver en Expedia →Distancia e dificultade
Trátase dunha ruta de alta montaña galega con características moi específicas. A distancia total da ruta circular habitual, partindo da área recreativa de Riocovo, é duns 9 a 11 quilómetros. A dificultade establécese como moderada (nivel 3 sobre 5), debido principalmente a dous factores: o desnivel a salvar e a orografía do terreo.
O desnivel acumulado rolda os 450 metros, o que esixe un esforzo físico considerábel, especialmente no tramo final da ascensión, onde a pendente se afila e a chaira turbeira dá paso á ladeira pétrea. Non é unha ruta técnica que escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale escale es
Te puede interesar:
¿Necesitas hosting para tu web?
Hosting rápido y seguro en España desde 2,95€/mes. Soporte 24/7 en español.
Ver planes de hosting →Albergue en Sarria — Camino de Santiago desde Sarria
Turismo de Galicia — Rutas, playas y gastronomía
Noticias de Galicia — Galicia Universal — periódico digital
¿Listo para tu viaje a Galicia?
Ahorra hasta un 25% en ExpediaCancelación flexible · Paga en el hotel · Programa de recompensas
